Estamos en la época de lo natural y orgánico. Nos preocupamos mucho por comer sano, reciclar y adquirir productos que cuiden el medio ambiente y por supuesto nuestra salud. Pero ser saludable y eco-amigable no se trata solo de alimentos y productos de limpieza, y muchas veces no prestamos atención a los productos de cuidado personal que utilizamos.

No quiere decir que los productos para la piel no naturales sean malos, pero los productos naturales suelen ser mejores para la salud. Muchas veces por cuestiones de dinero, rapidez o confianza preferimos utilizar productos con nombres muy conocidos sin darnos cuenta que muchos de ellos contienen químicos que al final tienen efectos nocivos para nuestra salud.

Colorantes, conservantes, parabenos, saborizantes, fragancias, cloro, flúor, solventes, BPA son algunos de los químicos que se agregan a los productos de cuidado personal y que son dañinos para nuestra salud. Lo bueno es que siempre podemos optar por alternativas naturales que suelen ser similares en precio a los productos convencionales.

Algunos de los múltiples beneficios de la cosmética natural:

No están testados en animales.

No contienen aromas sintéticos.

Se adaptan mejor a nuestra piel.

Reducen el riesgo de alergias.

Están libres de componentes químicos y derivados del petróleo.

Tienen mayores criterios de control de calidad y seguridad.